domingo, 1 de noviembre de 2015

El Social Media y La Explotación Laboral

El Social Media y La Explotación Laboral

Situándonos en contexto comenzaré ubicándonos en México, mejor dicho, en el México contemporáneo, específicamente me ubico en Playa del Carmen, Quintana Roo; todos nosotros alguna vez como empleados hemos sido recibidos en alguna empresa como materia de trabajo igualada a cualquier maquina procesadora de alimentos, que nos convierte en útiles siempre y cuando cumplamos nuestra función asignada, sin quejarnos ya que las máquinas no se quejan y al dejar de ser útiles a la “empresa” dejaremos de ser parte de ella dándonos de baja contablemente al igual que tantos cachivaches que al cumplir su vida útil pasan a ser dados de baja del activo de la “empresa” para ser desechados al igual que el contenido del bote de basura de la oficina del administrativo.

No es que sea éste el medio tradicional de todas las empresas que existen en nuestro país, ya que es un hecho real que muchas de ellas han venido de la nada con fuerza y conciencia subiendo desde abajo, como lo son las empresas creadas por emprendedores locales y no por gente que acostumbra llenar el fisco con empresas fantasma contratando por igual gente trabajadora y servicios con el fin de aparentar ser reales y al final sólo son el hobbie de algún personaje con vínculo o parientes en los gobiernos o puestos clave, que resulta claro a todas luces buscan el enriquecimiento puro a costo de fondos de gobierno municipal, estatal o federal.

El trabajador que caiga en las garras de alguna de estas “empresas” de gente con vínculos de gobierno dedicadas al saqueo de recurso vía la evasión fiscal, evasión de seguridad social y evasión de responsabilidades de hecho, tienen por definición, un destino tan incierto como lo podría ser cualquier juego de azar, ya que sin prestaciones de ley, sin seguridad social, sin el más mínimo respeto a los derechos humanos y mucho menos a los derechos laborales, los trabajadores en este tipo de empresas no pueden darse el lujo ni de reclamar sus pagos, ni sus utilidades, ni sus aguinaldos, ni mucho menos que no sean hostigados física, moral o psicológicamente, simplemente no se puede reclamar nada ya que los vínculos en el gobierno terminarán por bloquear al trabajador y no podrá salir adelante en mucho tiempo a menos de que cambie su residencia.

El Social Media en este caso es una herramienta de apoyo a todos aquellos trabajadores que son reprimidos, al ser un foro de expresión libre, no habrá jamás ningún vínculo político, ningún favor político, ninguna cortina de humo lo suficientemente grande para tapar las injusticias de estas “empresas”. Como dicen, un twitt puede destruir toda cortina falsa que el gobierno pretenda crear para proteger a la gente que hace mal uso de las instituciones públicas, no importa si es una fábrica o una escuela privada, las redes sociales son más grandes y libres de decir la verdad que cualquier empleado reprimido por el sistema dictatorial que reina estos lugares.

Regularmente un empleado que ha sido injustificadamente despedido debería poder asistir a su junta local de conciliación y arbitraje y recibir apoyo pero…¿y que hacer cuando ésta junta está sujeta a un par de llamadas telefónicas con instrucciones para proceder? Pues la solución está en la junta federal de conciliación y arbitraje, será un poco más largo el proceso pero no imposible, sobre todo que el trabajador debería documentar todos y cada uno de los pasos y pormenores que en el transcurso den lugar, a fin de no dejarse manipular ni caer en las trampas de aquellos pseudoempresarios que los sobajan.

Las redes sociales serán aprovechadas para viralizar la información generada, ya que las malas prácticas de las pseudoempresas sólo darán como resultado que los usuarios corroboren de primera  mano los hechos que se suscitan en estos casos, es imposible tapar o esconder la bajas maniobras que giran en torno a estos lugares, prácticas de intimidación, rencillas y bloqueos que al través de las conexiones en los vínculos de poder de estos personajes han lugar.

Una publicación en Facebook, un twitter o un meme alusivo serán inicios suficientes para captar la atención de la audiencia a modo de tener su interes en estos casos de abuso de poder que se suscitan día a día en la realidad de muchos trabajadores, nacionales o no, pero trabajadores al fin. Lo que se ve en claro es que los pseudoempresarios no contaban con que la Internet no se compra, el conocimiento es libre y la Internet la hacemos todos.

¿De verdad creen los “poderosos” que pueden seguir impunemente maquilando y atentando en contra de la vida, la integridad y la tranquilidad de los buenos empleados que caen en sus garras?

No se puede crecer en conciencia y sabiduría cuando se es pisado por el cuello bajo el respaldo de la fuerza del estado.


https://youtu.be/2aDeGTH6qhg